viernes, 7 de junio de 2013

Reflexiones sobre la rodilla

 Las reflexiones sobre la rodilla son peligrosas. Si bien es sabido que la rodilla debe y de hecho se flexiona, re-flexionarla puede conducir a lesiones. De la misma manera, las reflexiones sobre la vida nos hacen correr el riesgo de retorcer la realidad más aún de lo que ya lo está (sí, la introducción de la rodilla está metida con calzador, vale. ¿Puedes hacerlo mejor? ¿Sí? Pues entonces quédate ahí criticándome, que ya tengo demasiados pocos lectores como para que me hagas la competencia. Gracias).
"El espacio-tiempo es como una tela tensa que se curva bajo
el peso de un objeto". Y mis descripciones son como un ñordo
pinchado en un palo. Voy a por café a ver si atino...

 La rodilla no es más que una metáfora. Lo realmente importante es saber qué coño es una metáfora. De forma general, la metáfora se puede definir como una excusa que ponemos para tratar de convencer a nosotros mismos o a los demás de que sabemos algo que realmente no entendemos y que  por eso no podemos explicar directamente. "El espacio-tiempo es como una tela tensa que se curva bajo el peso de un objeto". ¡Mentira cochina! (aparte de por el hecho de mi que explicación ha sido horrible). El espacio-tiempo es una cosa rara con unos procesos que nadie entiende completamente. El efecto de la gravedad sería semejante al que se produciría al colocar una bola pesada sobre una tela tensa. La curvatura de la tela atraería una bolita pequeña hacia la bola grande, de igual modo que la gravedad de la Tierra atrae a la luna, por ejemplo. Cuando usamos las metáforas en el lenguaje cotidiano, tendemos a buscar algo que produzca unos resultados semejante a aquello que estamos "metaforeando", pero los procesos no suelen tener nada que ver. Es como copiar en un examen, obtienes el resultado (aprobado), pero no tienes ni idea de la materia. ¿Alguien querría que le atendiese un médico que aprobó copiando?
 Estoy radicalmente en contra de las metáforas. Mira la mierda con la que empecé esto. ¡La rodilla es una metáfora de la vida! ¡Venga ya! ¡Eso es una gilipollez! Por mucho que tire de retórica hablando de flexiones, reflexiones y darle vueltas a  las cosas, ¿qué tienen que ver los tendones con comerse el coco? Pues lo que la velocidad y el tocino. Definitivamente, amigo/a, no uses metáforas, son espejismos en el desierto del alma que conducen a caminos sin destino. ¡Qué bonita me ha quedado la metáfora!

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