domingo, 19 de octubre de 2014

El sueño de Bender ¡Casinos y furcias!

No sé, igual es un poco absurdo o posmoderno o mero símbolo del nivel de alienación al que hemos llegado, pero me siento indignado. Bueno, dicho así no parece nada raro. Pero es que mi pico de máxima indignación no ha sido por los millones de parados, los recortes, el ébola... ni siquiera porque nos roben, sino por cómo nos roban. La fuente de mi indignación es símbolica. Viendo cómo funciona nuestra memocracia feudal ya no sorprende que políticos, banqueros y pseudoempresarios malversen, roben y saqueen. Esto es el "saquear el tesoro" de toda la vida llevado al siglo XXI. Pero que después de haberse llevado millones en sueldos estratosféricos por no hacer nada, más pluses y dietas y bonus desorbitados por la cara, que encima no sean capaces de pagarse la coca y las putas de su (nuestro porque nos lo han robado) bolsillo; que después de robarnos más o menos legalmente se inventen unas tarjetas opacas para la coca, las putas, puros y casinos... sí, el importe es relativamente bajo: el total hay que  dividirlo entre muchas personas y a lo largo de muchos años; así que en la mayoría de los casos no sale (relativamente) a mucho dinero por barba; por eso es mucho más humillante: ni siquiera "necesitaban" el dinero, pero aún decidieron que pagar los vicios de su (nuestro) dinero quedaba feo, así que... ¡que nos paguen las putas!
Pues sí, parece que tenían complejo de Edipo.

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